Hace pocos días contábamos las hectáreas de naranjo que hay junto a Mas de Canicattí, 25… pero este més han aumentado….
Alrededor de Mas de Canicattí hay plantadas 25 hectáreas de naranjos. Oronules, Clemenvilla y Navel-Late conviven con un inmenso pinar y con romero, hierbabuena, lavanda, salvia… Pero hagamos un cálculo rápido; 25 hectáreas son 250.000 m2, algo más de 60 campos de fútbol. Según la tradición agrícola valenciana se plantan unos 500 árboles por hectárea, así pues Mas de Canicattí está rodeado de unos 12.500 árboles productores de naranjas y azahar. Si de cada árbol brotan unas 800 flores de azahar, resulta que Mas de Canicattí está rodeado de 10.000.000 de flores blancas que huelen a mediterráneo. Habéis leído bien; 10 millones de flores de azahar.
Suponiendo que cada flor de azahar exhale 500 gr de su perfume al día… podríamos decir que todos los días se derraman unas 20 toneladas de azahar sobre Mas de Canicattí.
Repasando los datos sobre las últimas incorporaciones en Mas de Canicattí, descubrimos que el martes 27 de Abril, se plantaron:
3 árboles variedad POMELO AMARILLO
15 árboles variedad NAVELATE
15 árboles variedad FUKUMOTO
1.625 árboles variedad POWELL SUMMER NAVEL
15 árboles variedad DELTA
15 árboles variedad VALENCIA MIDKNIGHT SEEDLESS
3 árboles variedad POMELO STAR RUBY
6 árboles variedad LIMÓN EUREKA
20 árboles variedad NAVELATE
10 árboles variedad SANGUINELLI
10 árboles variedad CLEMENULES
15 árboles variedad LANE LATE
3 árboles variedad BEARS
TOTAL 1.755 naranjos, que aumentan en 1.400.000 el número de flores de azahar junto a Mas de Canicattí. Además estas variedades prolongan la producción citrícola, permitiendo que nuestros clientes puedan disfrutar todo el año de zumo de naranja 100% natural directamente del árbol y sin procesos químicos durante el transporte o estancias en cámaras de frio. La proximidad al Mas permite la recolección en el punto óptimo de azúcar.
Un zumo de naranja como no has probado otro igual…

11 abril, 2011 a las 22:49 |
[...] poco del paseo entre naranjos empecé a notar el dulzor espeso del aroma del azahar. A borbotones salía de entre los bancales, perfumando la cálida brisa de la tarde. Aromaterapia intensiva. Borrachos de azahar escuchábamos [...]